Mi partida de Alerce

A mediodía del lunes 26 fui notificado oficialmente de mi despido del sello Alerce. El motivo: necesidades de la empresa por escasa venta de discos. Anteriormente, todos los sellos transnacionales con sucursales en Chile habían reducido personal quedándose con un promedio de 5 funcionarios por compañía. Era inminente que esa realidad afectaría a Alerce más temprano que tarde. Sobre el futuro del sello no tengo certezas, salvo que la actual reducción de costos debiera traer estabilidad en lo inmediato y permitir el espacio suficiente para tomar medidas bien pensadas sobre el futuro. Ojalá sobreviva, pues levantar un sello desde cero hasta acumular suficiente fondo de catálogo para asegurar su continuidad en el tiempo toma demasiados años y requiere de una fuerte y sostenida inversión, siendo casi imposible en la actualidad. Sería muy grave para la música chilena que se desplomara un sello local -en el caso de Alerce con más de 30 años de trayectoria-, pero ese desenlace no es totalmente descartable en un mundo en que la música se distribuye mayoritariamente en formato digital y los sellos siguen aferrándose a los días de gloria de los formatos tangibles. Ya no hay vuelta atrás. Todos los sellos que se empecinen en mantener sus actuales estructuras esperando ese “milagro que nunca llegará”, están destinados a la extinción.
Durante mis años de estudiante fui testigo de la caída de la Dictadura Militar, más tarde y durante los quince años que trabajé en el sello Alerce he sido testigo privilegiado de la caída de la Industria Discográfica Tradicional. En la actualidad estamos en un punto de inflexión: cae un paradigma (el de los sellos obsesionados con la venta de discos) y nace uno nuevo (el de los sellos integrales) que tardará un par de años en perfilarse definitivamente. En la reciente gira que hicimos con Legua York por Europa en agosto de este año -y a la que ningún medio de comunicación chileno dedicó media línea- nos enteramos de la caída de muchos sellos independientes que se mantenían a duras penas cuando fuimos el 2005. Muchos otros no pasarán del 2008.
La razón del apocalipsis discográfico es una sola y no tiene que ver ni con los formatos digitales ni con las redes p2p ni con la piratería: la música está huyendo de las oficinas de los sellos y regresando a reencontrarse con la gente. En su eterna obsesión por encapsular la música y transformarla en un producto rentable, los ejecutivos de los sellos se atrincheraron en sus oficinas y se alejaron de la gente y de la música real. No saben lo que la gente escucha y de que múltiples formas lo escucha, no conocen la variedad de “músicas” que se abren paso entre los jóvenes y no tienen idea como se sociabilizan esas “músicas”. Mientras los A&R sigan empotrados en sus mullidos “bergere” reclinables, los sellos no tendrán futuro. Sólo cuando los A&R vuelvan a la calle, cuando vuelvan a disfrutar de un concierto, cuando vuelvan a encerrarse en su dormitorio con el volumen al máximo, cuando vuelvan a cruzar la ciudad en microbus con los audifonos a full, entonces, los sellos tendrán una oportunidad. Pero eso -que es tan simple de hacer- es mucho pedir.

Me acorde de tíy de unos poemas que solías escribrir en el Liceo y dando vueltas por la web encontré la mala noticia que cuentas. Que lata, pero estoy segura que en tus nuevos proyectos o en nuevo trabajo serás como siempre un aporte importante y un chico innovador…. Tú amiga de siempre, Janet.
Es lamentable lo de la reducción en Alerce, pero claro está que es el fin de una epoca, la del paradigma de la resistencia cultural por el del arte como objeto de consumo masivo. Creo que personas como nosotros que estamos en los bordes del sistema no encajamos en esta farandulilla rockera de hoy por hoy.
Un Fraternal y re evolucionario abrazo
hasta crear nuevos imaginarios y construir una escena mejor
Claudio Gutierrez, lamento tu salida de Alerce, pero nos vienen tiempos mejores, depende de nosotros, quienes sentimos alientos de cambio, hoy alzemos la mano para decir aqui estamos. Un Abrazo Fraterno.
Creo que tu partida de Alerce, es más que una nota al pie de página de la historia de la música chilena post dictadura, Claudio Guitérrez.
Representa uno de las últimas paladas en la tumba del mercado convencional de discos.
Leí atentamente tu artículo sobre la payola en este mismo blog, Claudio y me pareció interesantísimo, valiente, super coyuntural.
La industria de la música como la conocimos nosotros, no va a revivir. Es mejor que se asuma eso. Y es bueno también que la maquinaria que explotó el rock, sea enrostrada con los vicios que la hicieron poco respetable, distante, artificial. Yo recuerdo bien a esos ejecutivos que me abrían los estantes repletos de discos en sus oficinas con sillón de cuero, para que yo y tantos otros periodistas de música eligiéramos lo que quisiéramos. ¿Eso no es influir?. ¿Eso no es sobornar?.
Buena suerte, Claudio Guitérrez. Sé que seguirás de alguna manera dedicado a esto, la música, que ya te ha tomado toda la vida. A ver si hacemos finalmente algo juntos frente al mic un día ¿no?.
Lamentable noticia, creo que la partida de Claudio es un mal signo, lo que se necesita no es ahorar costos o tener esa “estabilidad en lo inmediato” (desde el punto de Vista de Alerce).
Lo que el sello Alerce necesita es de creatividad y compormiso y eso es lo que Claudio aportaba con gran generosidad.
Muchos Saludos Claudio.
RorroAlonso
(un sobreviviente de Proceres Sudakas y de algunas otras ideas de Claudio)
Ja, yo que había pensado ir a ofrecerme con Viviana.
Estimado Claudio, qué gusto encontrar tu blog! Hablas con conocimiento y reflexión de cosas que me importan mucho y sobre las cuales llevo meses estudiando, reflexionando y escribiendo. He tenido la suerte de trabajar para Petroglyph Records, que también se quedó sin plata -al menos por el momento- para seguir en el camino. No hace falta un milagro, hace falta inteligencia y poner el hombro. Yo pienso que el vaso no está medio vacío si no medio lleno, y la respuesta a las preguntas que nos hacemos hoy quienes trabajamos en éste ámbito están por ahí cerca de tu frase maravillosa: “la música está huyendo de las oficinas de los sellos y regresando a reencontrarse con la gente”. Pero aún hay un lugar para que quienes amamos la música trabajemos por su producción, difusión y algo así como su comercialización.
Por favor twiteame o llámame para que tomemos cafe y reinventemos el mundo, antes de que caiga definitivamente sobre nuestras cabezas je.