ClaudioG

v 3.3

Yo, Claudio (II)

Yo, Claudio

1º y 2º Medio los hice en el Liceo A-23 de Temuco, que durante décadas se llamó Gabriela Mistral. Allí fue directora y desde allí fue expulsada alevosamente nuestra primer Nobel. Mi madre también estudió allí. El Centro de Alumnos era elegido por el director. Cantábamos el himno nacional todos los lunes en la mañana. Mantuve la tradición que traía desde la básica de participar en todos los desfiles cívicos. Hacerlo me permitía salir de clases legalmente y hacer algo distinto en un contexto en que no había alternativas de hacer nada distinto.

En 2º Medio tuve mi primer blue jeans, aunque no combinaba mucho con los zapatos tipo paco (negros, duros y de charol) que usé todo ese año. A mitad de año murió mi abuela y en diciembre me vine a Santiago. En Santiago viví en la Villa O’Higgins de La Florida, después en la calle Topocalma de Renca y luego en Los Quillayes, de nuevo en La Florida. La Población Lanín de Temuco, a pesar de su mala fama, era una taza de leche al lado de cualquiera de estas tres poblaciones de Santiago.

3º Medio lo hice en el Liceo Manuel Bulnes del paradero 11 de Vicuña Mackenna. El liceo era un chiste. Un mal chiste. La directora tenía arteriosclerosis, los inspectores eran ex-milicos con vocación de gurkas, faltaban salas y los baños eran un asco. Lo único entretenido de ese liceo era que al cantar la canción nacional los días lunes, los alumnos agregábamos la palabra “revolución” después de “o el asilo contra la opresión”. Eramos una sola voz. Era “chacalo”. Los profesores ni pío. Había varios de ellos que eran de oposición, pero se tenían que ir con cuidado, porque algunos alumnos eran hijos de milicos y pacos. En una ocasión uno de ellos amenazó al profesor de Educación Cívica de acusarlo con su padre (milico) por hablar en clase en contra del Artículo Octavo de la Constitución.

En el Liceo Manuel Bulnes ví actuar a Florcita Motuda y al grupo Kronos, primera banda de Alfredo Lewin. Florcita estaba igual que hoy, más loco que una cabra y Lewin creyéndose vocalista de Europe (aunque creo que Europe fue posterior). Al liceo me metí, porque la publicidad decía que tenían un taller de locución. Fui el único inscrito y durante los recreos de ese año, leía saludos por la radio interna. Cualquiera lo hacía mejor que yo, pero ahí estuve: creyéndome el cuento a medias. Segundo punto de la tesis de Jobs.

4º Medio lo hice en el Liceo Benjamín Vicuña Mackenna que quedaba en el paradero 14 de Vicuña Mackenna. Hace años lo botaron y levantaron el Mall Plaza Vespucio. Este liceo sí que era otra cosa: había profesores claramente de oposición, el Centro de Alumnos se elegía por votación, había una radio interna dónde tocaban canciones de Los Prisioneros y una revista donde escribí un par de artículos.

Del curso hice dos amigos, uno de ellos fundamental, pues me bombardeo con Víctor Jara. En su momento no enganché, pero quedó latente en mi background cultural y años después al cruzarse con mi gusto por el rock chileno motivó el Tributo a Víctor Jara. Esta amistad con Marcelo Rivera es el tercer punto en mi cartografía Jobs.

3 Comentarios

  1. quisiera saber si el liceo manuel bulnes de la florida ah mejorado o no ? si es bueno o malo porfavo quiero saber pork ia me matricule

  2. yo también estudie en el liceo Benjamín cuando los Arrancábamos por la pandereta para comprar en el supermercado y regresábamos a clase fíjate yo estudie en el año 90 y 91 des pues me echaron por revolucionaria y estuve en la directiva del centro de alumno de ese tiempo la mejor experiencia y recuerdos de el liceo, la construcción del Mall fue un motivo por el desalojo del recinto (la expropiación) mi curso que era el 2 (no me acuerdo bien tendrea que ver el certificado por que los tengo)tambien conservo fotos del recinto y compañeros es croto encontrarce con alumnos de tu era superrrrrrrrrr

  3. me encantaaa leerte!!

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